Cuando yo era niño tenía miedo a los colores. Tenía miedo a que el marrón me mordiera los pies y el rojo me succionara toda la sangre. Cuando era niño tenía miedo a que los leones llegaran a mi casa y los pasos de cebra cuando yo cruzase, estallaran en estampida. Todo esto cuando era niño. Cuando crecí tenía miedo a las matemáticas y a sus absurdos problemas llenos de incógnitas. Más adelante apareció Nietzsche que me replanteó mi existencia.
Y después de todo esto apareciste tú. Tuve miedo de ti, de tu olor, de tus ojos, de tus manos, de tu voz, de tus tobillos y tus clavículas, de la forma en que te reías cuando alguien gritaba fuego, de tus murmullos en el metro y ese modo de agitar tus manos para tener aire fresco. De tus vestidos de flores y tus tacones rojos, de tus gafas de sol, del abanico escondido en tu bolso. Tenía miedo de ti. Tenía miedo de mi forma de mirarte, de tocarte, de gritar por la calle solo para hacerte reír, de ir al circo para sentarnos en cuarta fila y ver a la trapecista coja llevar esos vestidos tan ceñidos. Te conté mi estúpido miedo a los leones y a la sabana africana, a los colores oscuros y a los brillantes. Te conté que no creía en Dios y tu me respondiste que tu lo serías para mí. Miramos el techo de mi habitación mientras yo te contaba lo que nadie más sabía. Tu me susurrabas que me querías. Hablamos del nombre nuestros hijos, del de nuestras hijas, de nuestros dos perros y el hurón. Me agarrabas la mano cada vez que íbamos en el metro, allí donde te conocí. Cantábamos viejas canciones mirando el techo de mi habitación. Yo te decía que te quería. ¡Cómo me gustaban tus clavículas! Tu adorabas mis rodillas. Tu cantabas algo así como “ ¿cuántos senderos ha de caminar un hombre antes de que se le llame hombre...? ¿cuántos años ha de existir una montaña antes de que el mar lo arrase...? ¿cuántos oídos necesita un hombre para escuchar el llanto de la gente...? La respuesta, amigo mío, la susurra el viento...” Y seguimos buscando las respuestas a esta canción mirando seguimos mirando el techo de mi habitación, besando tus clavículas y haciéndote reír con mi absurdo miedo a los colores.
Doy por inagurado el nuevo blog. Anteriormente era conocido como:
http://makefriendstrueforme.blogspot.com/
http://makefriendstrueforme.blogspot.com/
Y da por sentado que aquí hay una seguidora fija ;)
ResponderEliminarY esto, que se me olvidaba:
ResponderEliminarhttp://www.youtube.com/watch?v=Azj_knYURRI
Yo no tenía miedo a los colores, tenía miedo a la oscuridad.
ResponderEliminar