Antes disfrutaba caminar por calles como Gran Vía o perderme callejeando por Malasaña y aparecer en Noviciado, siempre aparecía en Noviciado. Me dijiste que aquí nadie escucharía mis problemas, que estaría solo, ''ten cuidado pequeño la gran ciudad te quiere comer'' y yo renegaba de ti. Renegaba de tus consejos, y ahora siento que la calle Minas no es tan buena como parecía el primer día que llegué aquí o que los extranjeros madrileños mentimos constantemente los viernes y nos creemos nuestras propias mentiras. La gran Rusia me quiere comer.
Me cuentan mentiras mientras tomamos margaritas en mi azotea y vemos Madrid a nuestros pies. Hablamos de museos, de películas que ya hemos visto o que iremos a ver. No conozco apenas gente y en mi cabeza siempre resuenan las mismas cosas.
"Ten cuidado pequeño la gran ciudad te quiere comer."
Pero yo no he querido escucharte, lo siento hombrecillo, pero echo de menos un amigo ó dos. Echo de menos el Korova, aunque tanto lo critique. Echo de menos un café a media tarde. Echo de menos pasear sin rumbo por calles que están llenas de recuerdos. Echo de menos todo lo que aquí no tengo, y es todo.
Ya queda menos para volver
ResponderEliminarAl final no me dejaste ningún libro!
ResponderEliminarYa bueno.. enhorabuena jeje
ResponderEliminarPero es que me lo tenías que recomndaaar. Yo no sé de libros.
Pequeño, tú puedes comerte Madrid a pequeños pasos pisando seguro. Poquito a poco...
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